Pásele, pásele

 

Si usted quiere conocer
el laboratorio más vigoroso de la postmodernidad
Si desea recorrer línea a línea
las memorias de la autonombrada ciudad más visitada del mundo
Está a punto de entrar en una aventura llamada Tijuana.
¡Pásele, pásele!

Si usted quiere explorar la última esquina de la hispanidad
Si quiere saber del paso más norteño y más estrecho
de una esperanza legítima a los sueños de segunda mano
¡Pásele, pásele!

Si quiere transitar por las populosas avenidas
de una literatura joven, migrante,
que en menos de medio siglo ofrece trescientos autores y más de un millar de textos,
enriquecidos por el silencio y la desolación
del desierto hecho vergel,
fragmentado, multiplicado por la obscena abundancia
de todos los deseos,
los incobrables y los para siempre incumplidos, entonces....
¡Pásele, pásele! Si usted quiere ser mil veces arponeado
por el ancla rota de la península bajacaliforniana.

Si se anima a habitar
donde lo que ancla, rompe,
y donde el deshacimiento nos arraiga
en la condición de peregrinos que siempre hemos sido,
nómadas tras el mamut fantasma
de la modernidad,
recolectores de una democracia en vías de extinción
¡Pásele, pásele!

Si a usted le aterra
que una ciudad construya tres hectáreas cada día,
que salgan y entren por sus puertas
cuatrocientos mil Sísifos a diario
Si le agobia nombrar al millar
que murieron antes que desfallecer
sin la ilusión prometida
en cartas ansiosas a sus familiares
¡Pásele, pásele!

Si usted cree que nada de lo que suceda en la frontera más grande del mundo le es extraño a la edad más migrante que hemos tenido,
al espacio más protéico de los mapas más imaginado.
Si cree que ahora los países duermen y despiertan a Zaguán abierto,
y que sus paisanos andan en rotación y translación
como globos terrenales, como terrones globales,
tras la villa mundial prometida,
entonces...
¡Pásele, pásele!

Transite por esta página como por su casa.
¡Pásele, pásele!

La función va a empezar, el mago de los espejos está dispuesto.
La invisible telaraña electrónica los espera
para el salto mortal
con red de protección.
¡Bienvenidas! ¡Bienvenidos! a una travesía de exploración por el desierto del Norte y sus marejadas humanas, por las memorias documentadas de su alta cultura, por las amnesias de su historia masiva, por las aspiraciones y frustraciones de su cultura popular indocumentada.

Mario Martín-Flores

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